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Disfrazas y estructuras: como hacerles

Disfrazarse es negación de propia identidad para tomar otra.

Tomar otra identidad tiene que ver con ritos y magias o oficialidad del hablar en nombre de otra persona: las disfrazas rituales de chamanes y brujos, que necesitan para evidenciar que no es aquel hombre que hace aquella acción, sino una potencia superior que actúa se valiendo de aquel hombre, o aquel hombre que actúa interpretando otro.
Las disfrazas entonces tienen que haber el aspecto que identifica la potencia en objeto: el animal totémico, el dios, la potencia invocada, con todos sus atributos.
A estas prácticas se refiere el uso de las disfrazas en el teatro a roles fijos: antiguamente la “disfraza trágica” y la “disfraza cómica” (que servían también para amplificar la voz), pero queda el uso del maquillaje, de que se sirven los actores en la escena para hacer más clara la identificación con el personaje interpretado, más joven o más viejo, de todo modo “otro” de la persona física que lo representa.
El uso de las disfrazas por carnaval no puede no tomar en cuenta estos usos antiguos y siempre recurrentes de las disfrazas.

Nosotros somos reconocibles desde lejos por nuestro inconfundible perfil humano: una cabeza, más grande que el cuello, un tronco, dos brazos y dos piernas. Mano a mano que se acerca se descubre otros caracteres que, además de identificar la figura como humana, indican también la particularidad: no sólo “un” hombre o “una” mujer, sino “aquel hombre” o “aquella mujer”. Para negar propia identidad, entonces, se puede proceder en varios modos: alterando las relaciones entre las partes, por ejemplo: se pueden alargar los brazos, de modo que se pongan desproporcionados al cuerpo, o las piernas (los zancos). Para ser eficaz estas prolongaciones tienen que ser escondidas por revestimientos que les dejan parecer toda una cosa con el cuerpo. Un bastón tenido en la mano es desprendido de la figura. Una mano postiza que sale de una manga que recubre el bastón, alarga el brazo. Lo mismo por los zancos.
Si a quien camina erecto se añade otro o más otros, escondiendo los diferentes cuerpos por mitad, de modo que sólo salgan las piernas, he aquí que el perfil humano está trasformado en lo de un cuadrúpedo o de un milpiés. La identidad del individuo está revelada sobretodo, a menos que haga una evidente irregularidad física, por la cara.
La cara es como un paisaje, formado por una frente, dos cejas, dos ojos, una nariz, una boca, dos orejas y por las proporciones y por las distancias entre estos elementos del paisaje. Basta con alterar las dimensiones o las relaciones para negar o transformar la identidad. Quien no quiere ser reconocido es suficiente que esconda los ojos, como se hace en las fotografías para esconder su identidad. La disfraza que esconde los ojos, como la de Zorro, es la disfraza mínima. Como por los artos, se pueden alterar las proporciones: orejas, ojos, nariz, boca pueden ser modificados en grandeza, o multiplicados con añadiduras postizas, o con colores diferentes del natural.
Para obrar en la cara se usa el maquillaje. Están a la venta pastas de maquillaje coloreadas, barras y lápices negras, con que se puede añadir a la cara lo que no hay, modificar el color, repartirlo en sectores, sobreponer un dibujo. Se va de las modificaciones a que estamos acostumbrados, del aspecto de las caras de quien nos está alrededor, en que algunos elementos también son mudables, barba, bigotes, cejas finte, polvo, a las muy elaboradas pinturas típicas del teatro extremo oriental. Las caras, todas blancas, similares a cabezas de porcelana, de los actores del teatro tradicional japonés, las del teatro de la ópera chinesca, o las de las primeras películas, donde el “malo” era súbito reconocible por los tratos de la cara, con las cejas marcadas, achatadas hacia el alto. Se trata de reminiscencias del teatro antiguo a personajes fijos: la disfraza cómica, el clown, la disfraza trágica, que perduran en el teatro actual en equipos de escena muy sofisticados.
La superposición en la cara de una cobertura que la cela también es muy difundida y cela desde luego la identidad. La nueva identidad adoptada, o es dejada en el indeterminado (los capuchones del KU-KLUX-KLAN, los capuchones de las cofradías religiosas o de la P2, de un sólo color, con sólo los hoyos para los ojos o también para la boca) o es marcada con simples tratos. Este efecto se puede obtener con capuchones de tela o también de papel (las bolsas de papel, bastante grandes para poner la cara dentro) en que se pueden dibujar caracterizaciones diferentes, de hombres o de animales.
Hasta aquí hubo bien poco que hacer. Pero se pueden producir disfrazas para sobreponer a la cara, con que se obtendrá el doble efecto de negar-mutar la identidad y de alterar las proporciones porque una disfraza de sobreponer a la cara, obviamente, será más grande que la cara y puede ser notablemente más grande. El objetivo se puede obtener con materiales diferentes.
Materiales: papel, cartulina, cartón, cartón piedra, tela, poliuretano epanso, cuero, piel sintética, etc.

Papel
El papel es frágil. Sobre las bolsas de papel de embalaje ya hemos dicho. Además que dibujar en ellas, con los rotuladores, tractos característicos varios, se pueden crear salientes, objetos, añadiduras, con papel desflecado o otros materiales muy ligeros, tul, papel crespo, tiras de tela ligera, tiras sutiles de papel coloreado.
Para realizarles basta con tener presente que para que la hoja de papel se mantenga basta con doblarla en el sentido ortogonal a la base de apoyo, y se puede hacer estable con el doblado (dentro o fuera de la base), del borde y el encolado en la superficie de sostén (ve dibujos).
Con el mismo sistema se pueden añadir cejas alrededor de los hoyos para los ojos y colas, plumas, etc. En la cumbre de la cabeza (fondo de la bolsa vuelta al revés). Añadiduras significativas se pueden realizar con materiales diferentes, hilos de lana coloreada, papeles de seda coloreados, etc., con tal que sean muy ligeros. La cola de usar es aquella en pasta por el papel (Coccoina, varias barras, Uhu, etc.) por la cual es bastante una breve presión.

Cartulina
La cartulina (tipos Bristol o Manila) tiene una resistencia mayor y permite realizaciones de efecto mayor.
Para obtener un efecto mejor hay que tener presente algunas simples tretas que acrecen notablemente la expresividad.
Cambio de una forma llana a una convexa. Para realizar una disfraza de sobreponer a la cara, que no sea banalmente plana, partimos de un oval cuyo eje mayor sea de 25-30 cm. En cuatro puntos diagonalmente opuestos se hace un corte de casi 5 cm, entonces se sobreponen los bordes, fijándoles con la cola, o, por mayor seguridad, con cola y grapadora. Se obtendrá así una forma convexa, en relieve, que se adaptará mejor a la cara. En esta forma, en correspondencia de los ojos, se harán dos hoyos, con una cizalla (¡cuidado con los dedos!). Aquí ya estamos en el campo de la creatividad, porque los hoyos se pueden hacer redondos o cuadrados o a ranura, o muy grandes o muy pequeños, y el resultado será expresivamente muy diferente. Según lo que se quiere realizar, en la estructura de base se pueden añadir elementos salientes: picos, narices, hocicos, cejas, orejas, melenas, plumas, etc., siempre teniendo presente la posibilidad de mantener en posición las añadiduras con oportunos cortes, doblados y encolados.
Puede ser útil la observación de como son realizadas las cajas de embalaje (bomboneras, medicinales, pasta, etc.) en general formadas por una hojas plana, con oportunos cortes y doblados y encolados.
Las disfrazas para cubrir sólo mitad de la cara, de la frente al labio superior, se pueden realizar con mayor facilidad. Por ejemplo una disfraza de Polichinela es realizable con cartón negro procediendo como en las figuras.
Por otras disfrazas de que se ha hablado, el último toque se dará con la pintura, de ejecutar con atención por que la pintura al agua impregna el cartón y, cuando se seca se dobla, entonces hay que meterlo a secar en una superficie plana. Las disfrazas se tendrán aplicadas a la cara con un elástico, preferiblemente una cinta, fijada al cartón con la cola (Bostik) y con la grapadora o haciendolo pasar en un hoyo obtenido en el cartón con un taladro por papel (si los bordes no son exactos el cartón se rompe fácilmente).

Cartón
Las mismas estructuras indicadas por la cartulina se pueden realizar en cartón. La cortadura es un poquito mas difícil, pero la duración y la resistencia son obviamente mayores. Por cartón se entiende el cartón presado, que se compra, y entonces es costoso, o recuperable de las cajas de embalaje. Pero éstas son siempre más a menudo realizadas con cartón ondulado, que no es isótropo, en el sentido que no es plegable en todos los sentidos: es plegable fácilmente a lo largo de las listas de ondulación y en cambio tiende a romperse si doblado transversalmente a ellas.
Pero se pueden realizar, con el cartón ondulado, estructuras estables “neutras” de poner en la cabeza, en que después añadir elementos en relieve de materiales diferentes: tapones de plástico coloreada, lana, telas, pieles sintéticas, etc.
El montaje más eficiente se obtiene con colas de propileno, como Bostik, que pero hay que saber usar: la cola se unta, con economía, con una espátula en toda las dos superficies de encolar, después hay que ESPERAR algunos minutos, hasta que se seca al tacto, después hay que prensar con fuerza las dos superficies. Si doblados y encolados son hechos con cura, se obtendrán estructuras bien definidas y sobretodo sólidas (¡hay quien se hace hasta los mobles de su casa con el cartón ondulado!).

Cartón piedra
El cartón piedra que nosotros usamos es realizado con hojas de periódico encolados en una estructura de alambre que sirve para donarles una forma y para sostener el material, llegando a ser, cuando la cola se ha secado, lo mismo con el cartón, bastante ligera y manejable.

Alambre
Se aconseja de usar alambre cincado del espesor de mm 2,2 para modelar las estructuras y alambre de mm 1,2 para fijar juntos a los cruces el alambre más doble.
Es bien partir de un círculo, más grande que la cabeza, para poderse enfilar: se aplasta un poco y deviene una elipse, después se encorva, de modo que pueda apoyarse en el pecho y en los hombros.
A partir de esta “base” se puede modelar lo que se quiere, con alambres que delinean los perfiles y otros que les fijan y les hacen estables. Algunas nociones elementales de estática son útiles: una estructura es sólida si tiene tres puntos de blocaje: con dos puede oscilar en el sentido ortogonal al eje de los puntos de bloqueo. Las espiras de envolvimiento del alambre sutil para fijar las extremidad del alambre más espeso tienen que ser flanqueadas y no sobrepuestas y apretadas muy bien acompañando con las pinzas el curso de las espiras.
Las pinzas de usar son las de mecánico, con una parte que sirve de cizalla para cortar y las puntas que sirven para apretar, tirar, abollar las salientes de las extremidad de los alambres que si quedan levantadas son peligrosas: arañan y se encajan en los hoyos de la trama de los trajes, de los suéteres, etc.
Una vez completada la estructura de alambre se pasa a “empaquetarla”. Se usa papel de periódicos, no aquello cuché de las revistas que no se impregna de cola. Es apto también el papel de embalaje listado, pero costa más y hay que cuidar más para dejarlo impregnar bien de cola.
La cola de usar es aquella en polvo para los papeles pintados, la más difusa es la Sichozell (caja amarilla) de diluir con agua volcándola a lluvia e revolviendo para evitar que se formen grumos. Una vez obtenida una liquidez homogénea, la cola debe reposar por un cuarto de hora, y después está dispuesta para el uso.
Los periódicos tienen que ser cortados-rotos a tiras para poder modelar sin doblados, con un pincel, y se colocan por un lado y por el otro de la estructura de alambre, prensando cuidadamente con las manos para dejar salir el aire y asegurarse que haga una buena adherencia: el objetivo es crear una estructura que sea lo mismo, papel y alambre, si no el papel se desprende, secándose.
Se obtienen así disfrazas de poner en la cabeza o de colocar en estructuras. Hay que tener presente que una estructura de alambre puede llevar hasta un diámetro de ochenta centímetros, para estructuras más grandes sirve un soporte de listeles de madera porque si no las estructuras se abollan, se aplastan por el peso y se deforman.

Las estructuras
Para la realización de estructuras elementales son útiles los medios listeles a la venta en los aserraderos, de la sección de cm 2,5 x 4,5 x 400. Se cortan fácilmente con una sierra y se montan con cola (vinílica) y clavos, teniendo presente que la madera es isótropa, tiene las vetas y tiene que ser clavada de través a las vetas, con al menos dos clavos, mejor tres, de seis cm, para evitar desclavamientos. No se puede montar un listel con otro clavando en la testa del listel, porque el clavo no resiste: hay que sobreponer las dos extremidad y clavar de través a las vetas. Hay que tener presente que sirven tres puntos de ajuste para evitar la destrucción de las estructuras y oscilaciones no deseadas.

Las disfrazas gigantes
Las disfrazas montadas en estructuras aplicables al cuerpo y entonces animadas, que hemos copiado a los Els comediants pero después intentado de mejorar en la funcionalidad, les hacemos así.
Dos listeles de madera de casi treinta centímetros de anchura, engoznados, son la estructura en cual montar la disfraza de cartón piedra o de poliuretano epanso o de otro material.
En los dos listeles hay que fijar cuatro listeles de madera que llegan un poco más allá de la cintura de quien tiene que llevar la estructura. Un poco más bajo de la altura del pecho hay que fijar dos otros listeles que después tienen que ser enlazados por tiras de las que sirven para extraer las persianas, que pasarán en los hombros del operador. En la cintura otro pedazo de correa de persianas será muy estrecho para hacer solidaria la estructura con el cuerpo y permitir de bailar, correr y saltar sin que el todo se rompa.
En cambio de los listeles de madera en vertical se pueden usar los listones de plástico de una persiana, que son más ligeras pero también flexibles.
Dos manos realizadas con dos hojas de poliuretano, montadas (encoladas) en dos tubos de aluminio o de pvc largos m 1,5 sirven para articular la disfraza.
Desde el punto de unión de las manos con los tubos (tubos de PVC a la venta en las tiendas de materiales eléctricos, del espesor de al menos 2 cm, si no se rompen) en la base de la cabeza hay que fijar una corda a la que después se coserá por ambos lados una tela coloreada semitransparente, ancha al menos m 1,40, en carácter con la figura que se quiere representar. Así desde lejos será visible una estructura alta tres metros, por tres de anchura, animada.
El poliuretano epanso, o esponja sintética, es otro material de tener presente. Está a la venta en las fábricas de colchones, que tienen también la sierra para conseguir de los grandes bloques los espesores queridos. Están a la venta, a peso, también hojas del espesor de casi un centímetro, por casi dos metros de anchura.
Es un material bien costoso, pero indispensable para crear estructuras ligeras y móviles: puesta, una disfraza de poliuretano vibra con los movimientos del cuerpo, mientras que una de cartón piedra es rígida.
El poliuretano se corta con un buen par de tijeras afiladas y se encola con la cola propilénica (como Bostik, Pattex, Collaprene, y otros por el estilo) cuidando de untar meticulosamente con una espátula, con economía, en toda las dos superficies la cola, esperar que se seca al tacto y después prensar con fuerza. En el momento del encolado se puede comprimir o curvar el poliuretano obteniendo formas vivas, ojos salientes, narices en realce, orejas, cuernos, bigotes, cejas, etc.
Obviamente hay que tener un poco de juicio: el poliuretano es útil para representar figuras vivas, animales, plantas, no es idóneo para representar objetos rígidos, como bombas, misiles y afines, porque es poco creíble un misil que balancea caminando…
Para ultimar las disfrazas de poliuretano hay que dar un toque de color. No se pueden usar esmaltes sintéticos ni tanto menos a la nitro (las famosas botellas de pintura) para evitar que se derrita. Se usa la pintura a agua lavable, que es mejor dar con pistola, para ahorrar pintura, pero también para afretar los tiempos de secado: si se pintan enteras estructuras a pincel la esponja se empapa y emplea días para secarse. Como el carnaval cae en general en pleno invierno, entonces faltan los días de pleno sol, la perspectiva no es cautivadora.
El método mejor para vaporizar es con un compresor, pero no todos lo tienen a disposición, si bien que uno con el tanque de veinticinco litros no cuesta mucho, pero hay a la venta en las tiendas de colores algunos rociadores a mano, como los que un tiempo se usaban por el flit o el DDT, que funcionan bien, aunque hay que tener un poco de paciencia. Es bien de saber que para usar la pintura lavable en los rociadores hay que filtrarla con un colador, para evitar que eventuales grumos obturen los tubos de los rociadores. Las salientes y el uso de estarcidos, de clavar con los alfileres en el poliuretano, permiten de obtener efectos notables. Algunos toques finales a pincel con colores intensos completarán la obra.

Las banderas
Para completar la sugestión cromática de un desfile disfrazado es de grande efecto el uso de banderas: no cierto las banderas de las naciones, sino obras en patchwork que sintetizan las temáticas del carnaval: la bandera de la paz, la bandera de la guerra, la bandera de la hambre, la de la abundancia, y las infinitas sugestiones sugeridas por la cultura del “mundo al revés”: hombres, animales, hombres-animales y animales hombres…
Para realizarles es útil usar tejidos ligeros, que puedan ser agitados fácilmente, y coser en ellos siluetas de otros colores. Coser telas de pesadez y espesor no demasiado diferentes, permite a las banderas de agitarse, mientras que una pintura envara la tela. Entre otro es un inútil ejercicio de reciclaje que permite de usar de manera creativa las cantidad de vestidos viejos, telas de paraguas, tiendas de ventana, con una oportuna selección de colores y de grano.
Es útil clavar con los alfileres las siluetas al tejido de fondo, antes de coser, de modo que no se muevan. Obviamente es más eficaz y cómodo el uso de una máquina de coser, pero si no se tiene se puede coser a mano, con todo lo que esto comporta, ensartar la aguja, hacer puntos que no sean ni demasiado ralos ni demasiado flojos, etc.
Para las astas se aconseja el uso de los tubos de PVC ya citados, a la venta en las tiendas de materiales eléctricos (son aquellos usados para dejar pasar dentro los cables eléctricos) del espesor de al menos dos cm. En la tela, por la parte de enfilar en el asta hay que hacer una costura a tubo de medida bastante vecina de la circunferencia del tubo, para evitar que agitando la bandera se vaya (los tubos de PVC son lisos!).
Los tubos, además, se pueden fácilmente horadar con una barrena del diámetro de tres mm, o con un pedazo de alambre calentado en la llama, para dejar pasar un hilo o una cuerda para fijar abajo la bandera; arriba, obviamente hay que cerrar la costura a tubo de la tela.

Para concluir, algunas recomendaciones sobre el montaje de un eficiente “laboratorio”.
Un laboratorio es un lugar donde poder trabajar con facilidad donde se pueda usar pintura y cola sin suscitare las iras de los bedeles, pero es importante, no sólo con finalidad pedagógica, que se acostumbre a colocar en su lugar, y lindas, después del uso las herramientas, para evitar de perder la mitad del tiempo para buscar donde está una cizalla o una espátula. Esto también es un ejercicio útil para el reciclaje de embalajes y botes que en cambio que echados pueden servir para contener clavos, tornillos, alfileres, agujas, carretes de algodón, etc.

Que sirve
Para los trabajos en papel, cartón, cartón piedra: cizallas, óptima la Stanley 199, con lamas intercambiables y que se pueden afilar con una amoladera, pero hay también con las lamas desechables, que cuando se consuman se echan; tijeras, que corten, pinzas, para trabajar el alambre cincado: las de mecánico, que sirven también de tijeras.
Espátulas sutiles (anchura de dos centímetros) para untar la cola propilénica.
Cola propilénica, como Bostik, Collaprene, Pattex, etc. (acordarse de abrir con cuidado el bote para evitar que la tapa se deforme y después no cierra bien y toda la cola después se seca, acordarse de cerrar cuidadamente los botes después del uso).
Cola para papeles pintados en polvo.
Brochas para untar la cola para papeles pintados en el papel: son preferibles las planas de 4-5 cm, pinceles más sutiles, n. 12-16-22, para colorear las disfrazas.
Tijeras, espátulas y cola propilénica son idóneos también para trabajar con el poliuretano epanso. Sierras eficientes para cortar los listeles.
Una escofina para nivelar las barbas dejadas por la sierra. Martillos de al menos 400 gr.
Clavos de seis cm, mejor si sin cabeza, eventualmente de remachar si superan el espesor de los dos listeles sobrepuestos.
Barrenas de 3-4-6 mm, son útiles para horadar la madera o los tubos de pvc, para fijar alambres o cuerdas.
Tenazas para sacar los clavos que se doblan.
Pintura lavable de los colores base: blanco, negro, rojo vivo, amarillo cromo, azul de ultramar, botes vacíos para mezclar colores, cubos por el agua, y por la cola, bayetas para limpiar los pinceles.

Para las banderas:
Agujas con el ojo no demasiado pequeño, algodón robusto, tijeras, tubos de pvc.

Para colocar ordenadamente las herramientas puede ser suficiente un panel de multicapa y algunos clavos para colgarles, oportunamente colocado y tal vez con el dibujo de la herramienta en el panel, de colgar en una pared del laboratorio. Para colores y botes varios se pueden realizar fácilmente estantes con un poco de listeles y algunas hojas de contrachapado.

Las cosas que hemos dicho pueden parecer obvias, pero quizás a alguien podrán ser útiles, pero todo no se termina aquí. Los materiales utilizables son todos los que hemos cotidianamente en nuestras narices, sólo que se haga la capacidad de torcer el uso: las hojas de cartón prensado que usan los charcuteros para contener los huevos, pueden devenir serie de ojos o otras salientes en superficies llanas, los recortes de cuero, de piel, los mullidos de anorakes pueden servir para realizar disfrazas o para completar disfrazas de cartón piedra con cabelleras lanosas, cejas y bigotes; la agregación de materiales diferentes, lisos, ásperos, angulosos, llanos, opacos, lustrosos, dalle tramas diferentes, ralas o tupidas, lanosas, apelmazadas, brillantes, todo puede servir para inventar y para crear.
Se aprenderá entonces que no se dibuja sólo en el papel: se puede dibujar en el aire, modelando el alambre, se puede “esculpir” con el cartón ondulado, se pueden producir sonidos con latas con dentro algunas piedras, de legar a sus tobillos, de modo que los pasos resuenan, etc.: un mundo de descubrir, amplio como es amplio el surtido de los idiomas de los humanos.

del libro «L’utopia per le strade: i carnevali del GRIDAS, come e perché mascherarsi», 1998 (La utopía por las calles: los carnavales del GRIDAS, como y porqué desfrazarse)

Disfrazas y estructuras: como hacerles